Blog

¿Cómo lavar una almohada? Consejos de mantenimiento

Cada noche, una almohada absorbe sudor, sebo y células de la piel, mucho más de lo que retiene la funda. Por tanto, lavarla con regularidad no es algo secundario. La cuestión es saber cómo lavar una almohada sin dañarla, ya que el método depende por completo de su relleno.

¿Por qué lavar la almohada?

Bajo la funda de almohada, el relleno se convierte rápidamente en un refugio para los ácaros, que se alimentan de las células muertas de la piel. Las bacterias y los alérgenos se acumulan allí con el paso de los meses y pueden provocar picor, congestión nasal o despertares difíciles.

Una limpieza regular sanea la cama y prolonga la vida útil de la almohada. También es la mejor manera de conservar su volumen y comodidad.

Los especialistas del sueño recuerdan que una almohada limpia también reduce las irritaciones cutáneas y las molestias respiratorias nocturnas.

La regla básica: la etiqueta y el relleno

Antes de cualquier acción, la etiqueta de cuidado indica la temperatura máxima y señala si se permite el uso de la lavadora. Después, el relleno determina casi todo, ya que una almohada sintética, de plumas, de espuma o de látex nunca se trata de la misma manera.

Identificar el material evita un error que deforme o empape el relleno. Este sencillo reflejo evita que muchas almohadas terminen demasiado pronto en la basura.

En caso de duda sobre un material no identificado, lavar a mano con agua tibia sigue siendo la opción más segura.

¿Hay que lavar una almohada nueva antes de usarla?

Un primer lavado antes de la primera noche sigue siendo un buen hábito, si la etiqueta lo permite. Elimina los aprestos y residuos de fabricación, y devuelve volumen al relleno.

Para un modelo que no se pueda lavar a máquina, basta con ventilarlo bien, idealmente durante unas horas al aire libre. La protección con una funda debe aplicarse desde ese momento.

¿Cómo lavar una almohada sintética?

El relleno sintético es el más fácil de mantener. Su fibra de poliéster soporta bien la lavadora, con un programa delicado y agua fría, a 40 °C como máximo para no dañar el relleno.

Si el tambor es lo bastante grande, lave dos almohadas a la vez para equilibrar la carga y permitir que el agua circule. El mismo principio se aplica al lavar un cojín en la lavadora, siempre que se compruebe que su relleno lo permite.

También es posible utilizar la secadora con un programa suave, procurando que el calor no supere lo que la fibra puede soportar.

¿Cómo lavar una almohada de plumas o plumón?

Más delicada, la almohada natural sigue siendo lavable, siempre que se haga con cuidado. Las plumas y el plumón suelen lavarse entre 30 y 60 °C, con un detergente suave y un centrifugado moderado, de alrededor de 800 revoluciones por minuto, para no romper las fibras. Un edredón de plumas de ganso sigue exactamente la misma lógica.

A máquina

Para lavar a máquina una almohada de plumas, elige un ciclo delicado y añade una segunda almohada para repartir el peso. Tanto las plumas de oca como las de pato soportan este tratamiento, siempre que el secado sea largo y cuidadoso. Un plumón bien lavado recupera todo su volumen una vez completamente seco. En un modelo amarilleado, añadir un poco de zumo de limón en el tambor ayuda a devolverle su blancura.

A mano

Para lavar a mano una almohada de plumas, sumérgela en una bañera con agua templada y detergente suave, y después presiónala sin retorcerla. Aclárala abundantemente hasta que el agua salga clara, ya que los restos de jabón apagan rápidamente el plumón.

¿Se puede lavar una almohada viscoelástica o de espuma?

La respuesta es no: la espuma viscoelástica nunca debe lavarse a máquina, ya que podría desgarrarse o deformarse. Solo se limpia la superficie a mano, con un paño apenas húmedo y un poco de jabón suave, y después se deja secar al aire.

La espuma de poliuretano y los cojines viscoelásticos requieren la misma precaución. Lo más práctico es proteger estos modelos con una funda extraíble, que sí se puede lavar a máquina.

Para lavar correctamente la funda de una almohada desenfundable, quítala por completo y sigue las indicaciones de su etiqueta, normalmente con un ciclo delicado a 30 o 40 °C. No la vuelvas a colocar hasta que la espuma esté completamente seca, para evitar que quede humedad y aparezca moho.

¿Y la almohada de látex?

El látex es un material naturalmente hipoalergénico que es mejor no lavar. El agua lo daña y tarda mucho en secarse, lo que favorece la aparición de moho. Pasar simplemente la aspiradora por la superficie ayuda a retirar el polvo y los ácaros. Una vez más, una funda protectora lavable garantiza la higiene diaria.

¿Cómo lavar una almohada amarillenta?

Una almohada completamente amarilla suele poder recuperarse, siempre que se trate previamente la mancha. El bicarbonato, el percarbonato de sodio, el zumo de limón o el agua oxigenada eliminan los cercos dejados por el sudor.

En la ropa de color, es preferible utilizar percarbonato, más respetuoso con los tonos que los agentes muy agresivos.

Para limpiar una almohada amarilleada por el sudor, primero hay que dejarla en remojo en una solución adecuada y después lavarla a máquina con el programa compatible con el relleno. Un cojín amarilleado se trata, por cierto, de la misma manera. La funda amarilleada recupera su aspecto por su parte con un ciclo a la temperatura adecuada. Para consultar las recetas detalladas, nuestra guía explica cómo eliminar las manchas amarillas de la almohada.

¿Cómo eliminar los malos olores de una almohada?

Un olor persistente casi siempre revela humedad retenida en el relleno. Espolvorear bicarbonato de sodio sobre la almohada, dejarlo actuar unas horas y después aspirarlo neutraliza gran parte de los olores sin necesidad de lavarla.

Si el olor persiste después de lavar la almohada en la lavadora, a menudo es señal de un secado incompleto. Una almohada de plumas puede conservar olor a humedad hasta que se seque por completo: prolongue entonces el secado y expóngala al sol, cuya acción higienizante hará el resto.

Lavar una almohada en la lavadora sin deformarla

Algunas precauciones evitan que el relleno se apelmace. Lave siempre dos piezas a la vez para equilibrar el tambor, elija un centrifugado suave e introduzca bolas de secado que mantengan el volumen.

Sin pelotas de tenis

¿No tiene pelotas a mano? Dos toallas limpias enrolladas en forma de bola cumplen la misma función en el tambor. Remueven el relleno y evitan que se apelmace durante el ciclo.

Sin lavadora, a mano

Para lavar una almohada sin lavadora, la bañera sigue siendo la mejor aliada. Llénela con agua tibia y detergente suave, sumerja la almohada, presiónela suavemente varias veces y, después, enjuáguela hasta que el agua salga limpia antes de escurrirla sin retorcerla.

Después, déjela secar bien en posición horizontal para que conserve su forma original.

¿Y la funda de almohada?

La funda se lava por separado y con más frecuencia que el relleno. Las de algodón suelen soportar un ciclo a 60 °C, mientras que una funda de seda requiere un lavado muy suave y en frío.

Para refrescar una funda de almohada amarillenta, normalmente basta con dejarla en remojo con bicarbonato antes de meterla en la lavadora. Además, un tejido de calidad, de percal de algodón o de satén de algodón, conserva su brillo durante más tiempo con los lavados.

¿Cómo secar una almohada sin dañarla?

El secado es tan importante como el lavado. Una almohada mal secada desarrolla malos olores y moho en su interior, lo que arruina todo el trabajo.

Déjela secar al aire libre en cuanto sea posible o en la secadora con un programa suave, durante al menos dos horas. Al final del ciclo, dé unos golpecitos para devolverle su forma y aproveche el sol, cuyos rayos higienizan y aclaran el tejido.

¿Cómo cuidar la almohada a diario?

Entre lavados, algunos gestos mantienen la almohada fresca. Sacúdala cada mañana para distribuir el relleno y eliminar la humedad, y ventile la cama con las sábanas dobladas antes de hacerla.

Un protector de almohada transpirable y una funda cambiada una o dos veces por semana forman la primera barrera contra el sudor. Tener dos almohadas en rotación también facilita el mantenimiento: una se usa mientras la otra se seca.

¿Con qué frecuencia hay que lavar la almohada?

La frecuencia depende del material. Una almohada sintética se lava aproximadamente cada dos meses, un modelo de plumas una o dos veces al año, y una de espuma viscoelástica solo necesita dos limpiezas superficiales al año.

A las personas alérgicas les conviene acortar estos intervalos, sobre todo en invierno, cuando ventilamos menos. Un truco complementa el mantenimiento: unas horas en el congelador, dentro de una bolsa cerrada, eliminan parte de los ácaros sin usar agua.

Cuando el amarilleamiento persiste, la forma se hunde o las noches se vuelven incómodas, es mejor sustituir la almohada, de media cada dos o tres años. Un modelo de plumas de calidad, bien cuidado, suele durar un poco más. Empezar de nuevo con un modelo nuevo, protegido desde el principio por una funda, sigue siendo la mejor garantía de un sueño saludable.

Preguntas frecuentes

¿Cómo lavar una almohada en la lavadora?

Reserva la lavadora para las almohadas sintéticas y las de plumas de calidad, después de comprobar la etiqueta. Utiliza un programa delicado a 40 °C como máximo para las sintéticas, y entre 30 y 60 °C para el plumón, con un centrifugado suave. Lava dos almohadas a la vez para equilibrar el tambor.

¿Se puede lavar una almohada viscoelástica?

No, la espuma viscoelástica nunca debe meterse en la lavadora, ya que podría rasgarse o deformarse. Solo se limpia la superficie a mano, con un paño apenas húmedo y un poco de jabón suave, y después se deja secar al aire libre. Una funda extraíble lavable garantiza la higiene diaria.

¿Cómo lavar una almohada de plumas?

Las plumas y el plumón se lavan generalmente entre 30 y 60 °C, con un detergente suave y un centrifugado moderado de alrededor de 800 revoluciones por minuto. En la lavadora, añade una segunda almohada para repartir el peso. A mano, presiona sin retorcer en agua tibia y después aclara hasta que el agua salga limpia.

¿Cómo lavar una almohada amarillenta?

Trata previamente la mancha con bicarbonato, percarbonato, zumo de limón o agua oxigenada, idealmente después de dejarla en remojo. Después, inicia un lavado adecuado para el relleno. En tejidos de color, el percarbonato respeta mejor los tonos.

¿Cómo secar una almohada sin dañarla?

Deja secar la almohada al aire libre en cuanto sea posible o en la secadora con un programa suave, durante al menos dos horas. Al final del ciclo, dale unos golpecitos para devolverle su forma. Un secado completo evita los malos olores y el moho.

¿Con qué frecuencia hay que lavar la almohada?

Una almohada sintética se lava aproximadamente cada dos meses, un modelo de plumas una o dos veces al año, y una de espuma viscoelástica solo necesita dos limpiezas superficiales al año. A las personas alérgicas les conviene acortar estos intervalos.