El número de hilos aparece constantemente a la hora de elegir las sábanas. Cuanto más alta sea la cifra, mejor sería la calidad: la idea está muy extendida, pero conviene matizarla. La densidad del tejido es importante, es cierto, pero siempre debe valorarse junto con el material y el acabado que se buscan.
En Francia, este número se expresa por centímetro cuadrado. Las tres densidades más habituales son 57, 80 y 120 hilos. Corresponden a tejidos y sensaciones muy diferentes. A continuación, te explicamos cómo distinguirlos para elegir correctamente.
¿Qué significa el número de hilos de una sábana?
El número de hilos indica la cantidad de hilos de algodón presentes en un centímetro cuadrado de tejido, contando la urdimbre y la trama. Por tanto, una sábana de 80 hilos contiene 80 hilos cruzados en esta pequeña superficie.
Cuanto mayor sea la densidad, más tupido será el tejido. Un tejido tupido suele parecer más liso y resistente. Esta densidad también influye en la transpirabilidad, el peso y la durabilidad de la ropa de cama.
¿Hilos por centímetro cuadrado o por pulgada cuadrada?
Atención a una confusión frecuente. En Francia, los hilos se cuentan por centímetro cuadrado, mientras que en los países anglosajones se cuentan por pulgada cuadrada. Una pulgada cuadrada equivale aproximadamente a 6,5 centímetros cuadrados.
Por tanto, una sábana estadounidense anunciada como «400 thread count» no es más tupida que una sábana francesa de 80 hilos en la misma proporción que sugieren las cifras. Ambas miden lo mismo, pero en unidades diferentes. Compara siempre valores expresados en la misma unidad.
57 hilos: el algodón clásico, resistente y asequible
Con 57 hilos por centímetro cuadrado, hablamos de algodón tradicional. Es una gama básica, pero honesta y resistente. El tejido resulta algo más seco al tacto que los de densidades superiores.
Su resistencia es la razón de su buena reputación. Este algodón soporta lavados frecuentes, se seca rápido y conserva bien su forma. Para una habitación de invitados, una cama infantil o un presupuesto ajustado, un juego de cama de algodón de 57 hilos resulta muy práctico.
80 hilos: la percal de algodón, todo un referente
La percal es un tejido tupido de ligamento tafetán, en el que cada hilo pasa una vez por encima y otra por debajo. Con 80 hilos, ofrece un tacto mate, fresco y ligeramente crujiente durante las primeras noches, que se suaviza con cada lavado.
Esta densidad suele marcar el umbral de una ropa de cama de calidad. La percal transpira bien, por lo que resulta agradable durante todo el año y especialmente apreciada en verano. Nuestro artículo detalla las ventajas de la percal de algodón, y nuestras sábanas de percal de 80 hilos muestran su acabado.
120 hilos: el satén de algodón, suavidad y brillo
El satén de algodón no contiene ninguna fibra sintética. Es un algodón tejido con ligamento satén, en el que el hilo pasa por encima de varios hilos antes de volver a pasar por debajo. Este tejido proporciona una superficie suave, fluida y ligeramente brillante.
Con 120 hilos, el tejido es más tupido y pesado que la percal. Ofrece una sensación sedosa, una bonita caída y un toque algo más cálido. Nuestra guía sobre el satén de algodón explica cómo conservar su brillo, y la colección de satén de 120 hilos ofrece una muestra de los colores disponibles.
¿Más hilos siempre significa mejor?
Esta es la idea preconcebida que conviene corregir. A partir de cierto punto, aumentar la densidad no hace que una sábana sea mejor. Un tejido muy tupido retiene más el calor y transpira menos, lo que puede resultar incómodo para las personas calurosas al dormir.
La calidad de la fibra es tan importante como el número de hilos. Un algodón de fibra larga, como el algodón egipcio, produce un hilo fino y resistente que conserva su suavidad incluso con una densidad moderada. Una cifra elevada asociada a una fibra corta da un resultado decepcionante.
El acabado también influye. Un tejido cuidado, costuras bien rematadas y la certificación Oeko-Tex garantizan un textil sometido a pruebas para comprobar la ausencia de sustancias nocivas. El número de hilos es solo uno de los criterios.
¿Qué densidad elegir según tus necesidades?
La elección adecuada depende del uso y de tus preferencias. Estas son algunas referencias para orientarte:
- para disfrutar de frescor en verano, la percal de 80 hilos sigue siendo una apuesta segura, ligera y transpirable;
- para una sensación suave y un acabado elegante, el satén de 120 hilos viste el dormitorio con estilo;
- para un presupuesto ajustado o un uso intensivo, el algodón clásico de 57 hilos ofrece una excelente resistencia.
Ten en cuenta también tu colchón. Una sábana bajera debe tener las dimensiones adecuadas y una altura de esquina adaptada a su grosor, independientemente de la densidad elegida. Para ampliar la comparación, consulta nuestro análisis de los distintos materiales de ropa de cama.
¿El número de hilos cambia el mantenimiento?
El mantenimiento depende sobre todo del material, no solo de la densidad. El algodón, ya sea de 57, 80 o 120 hilos, se puede lavar a máquina a 40 °C para un uso habitual. El satén más tupido agradece un centrifugado moderado, que ayuda a conservar su suavidad.
Un lavado adecuado prolonga la vida útil del tejido y mantiene el confort noche tras noche. Descubre todos nuestros consejos para cuidar una sábana bajera y mantenerla suave durante mucho tiempo.
Tus preguntas sobre el número de hilos de las sábanas
¿Cuántos hilos debe tener una sábana de buena calidad?
Por lo general, una sábana a partir de 80 hilos por centímetro cuadrado se considera ropa de cama de calidad. Tanto la percal de 80 hilos como el satén de 120 hilos cumplen este criterio.
¿El algodón de 57 hilos es de mala calidad?
No. El algodón de 57 hilos es una opción básica, resistente y asequible. Resulta adecuado para un uso habitual, una habitación de invitados o una cama infantil.
¿Qué diferencia hay entre 80 y 120 hilos?
Los 80 hilos corresponden a la percal, mate y fresca. Los 120 hilos corresponden al satén de algodón, más suave, tupido y ligeramente brillante.
¿Un número elevado de hilos da más calor?
En general, sí. Un tejido más tupido retiene más el calor y transpira un poco menos. Por eso, la percal de 80 hilos resulta más fresca que el satén de 120 hilos.
¿Basta con el número de hilos para valorar una sábana?
No. La calidad de la fibra, la longitud de las fibras de algodón y el acabado son tan importantes como la densidad. Un algodón de fibra larga conserva su suavidad incluso con una densidad moderada.